Cómo evitar la depresión en personas mayores

La depresión en personas mayores se presenta con gran frecuencia hasta el punto de constituir un problema de salud psíquica significativo en la población de edades más avanzadas.

Sin embargo, la depresión es una enfermedad que no entiende de edad, sexo o ideología. A día de hoy, supone un problema de salud importante para nuestros mayores, ya que son muchas las personas que la sufren, o la han sufrido en algún momento, durante la última etapa de su vida.

En edades provectas, la inactividad laboral a que se ha pasado tras la jubilación produce gran desconcierto y estupor en muchas personas, que no saben qué hacer con su vida desde entonces, y se abandonan a una mera pasividad y abulia que no puede ni debe ser calificada más que como altamente perjudicial y destructiva para su salud tanto física como mental. En realidad, cuando nos hallamos en la senectud todavía es momento para disfrutar de la vida, siquiera más sosegada y espaciadamente, con más prudencia que en etapas previas de la vida humana. Pero disfrutar, al fin y al cabo. La ancianidad no ha de ser una etapa de abandono de todo, de renuncia y de permanente reposo.

Es lógico que en la tercera edad abunden estos trastornos anímicos: no sólo la falta de actividad laboral (faceta de nuestras vidas que tanta importancia y centralidad posee en ellas), sino también los cambios físicos y fisiológicos, la pérdida de seres queridos y coetáneos que tan a menudo puede arrastrarnos a los páramos de la soledad, así como los problemas físicos, las enfermedades que pueden tender con mayor facilidad a cronificarse, o las estrecheces económicas por las que suele transitar un pensionista (y más en tiempos tan inciertos como estos). Evitar la depresión implica también, necesariamente, evitar la vida pasiva y la inacción prolongada. Es cierto que en edades avanzadas es primordial reposar más, pero ello no ha de conllevar que no hagamos ejercicio físico, no mantengamos activas relaciones sociales, o no tengamos aficiones e inquietudes, viajemos, etc.

Sin ir más lejos, la depresión y la demencia son las enfermedades más comunes en adultos mayores. Al llegar a una cierta edad sus funciones mentales y físicas sufren un deterioro que provoca que no desarrollen sus tareas cotidianas con normalidad y, por tanto, afectan a su organismo. Evitar la depresión en adultos mayores supone anticiparnos a las señales.

No es fácil detectar la depresión en personas mayores y los síntomas pueden pasar inadvertidos al principio: falta de apetito, tristeza, dificultad para dormir… Una correcta atención es esencial para que mejoren estos síntomas. A continuación te damos una serie de pautas para poder evitar la depresión en adultos mayores.

Claves para prevenir la depresión en adultos mayores

  • Ejercicio Físico: Ya sabemos que el ejercicio físico es bueno para todo. Cuánto más para la depresión en personas mayores. Además de estimular la mente, ayuda a tener una buena autoestima y produce sensación de bienestar. Las actividades al aire libre, sobre todo, son muy beneficiosas para los mayores, ya que ayudan a relacionarse con otras personas y estar en contacto con la naturaleza y el entorno. Salir a pasear, sin ir más lejos, es el mejor antídoto para equilibrar cuerpo y mente.
  • Alimentación Saludable: Una buena alimentación ayuda a tener un buen estado de ánimo. Existen alimentos que ayudan a combatir los estados depresivos y que son muy recomendables para subir el ánimo. Incluir en la dieta alimentos ricos en vitamina D, las grasas vegetales, los que contienen alto grado de hierro y magnesio… Comer bien, le ayudará a estar sentirse mejor.
  • Manteniendo relaciones sociales: La salud emocional se ve reforzada al mantener el contacto con otras personas. Sentirse acompañado y evadir la soledad ayuda a tener la mente ocupada y distraída. El apoyo de otras personas de edad similar con las que pueda disfrutar de conversaciones, paseos, juegos u otro tipo de actividades refuerzan al adulto mayor y pueden evitar la depresión.
  • Apoyo de la familia: La presencia de la familia le hará sentirse querido e importante. No olvidemos incluir a nuestro familiar en nuestros planes, ir a visitarle en caso de no vivir con nosotros y pasar tiempo con él. Sentirse valorado y querido le ayudará a levantar el ánimo en una etapa de su vida en la que es más dependiente.
  • Realizar actividades: Las manualidades, ejercicios de memoria, juegos… todo tipo de actividades lúdicas que le ayuden a ejercitar la mente y reforzar sus habilidades cognitivas, le ayudarán a desarrollar su creatividad y estado emocional.

Recordemos que, sentirse querido y apoyado es fundamental para evitar la depresión, y muy valorado por las personas mayores en esta etapa de su vida, que es cuando se sienten más solos y vulnerables. Como ya hemos visto, son muchas las causas que pueden desencadenar en una depresión:

  • La muerte de su cónyuge o un ser querido cercano
  • Padecer algún tipo de enfermedad
  • Sentirse sólo
  • La falta de actividad después de una larga vida

Un diagnóstico temprano puede ayudar a prevenir las consecuencias tanto físicas como emocionales de una depresión en personas mayores, pero sobre todo, somos las personas que les rodean los que les pueden hacer más agradable a última etapa de su vida. Si bien envejecer es una parte inevitable de la vida, intentemos que los trastornos depresivos no formen parte de ella. La depresión en personas mayores es un problema serio que puede combatirse y afrontarse con vitalidad, con ganas de vivir, y con el apoyo del entorno familiar y social de la persona anciana.