La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias al ser bombeada por el corazón. Mantener unos niveles adecuados es esencial para garantizar un riego sanguíneo óptimo a órganos vitales como el cerebro o los riñones.

Cuando la presión arterial cae por debajo de los valores normales (fijados habitualmente por debajo de 90/60 mmHg), se produce la llamada hipotensión o bajada de tensión. En las personas mayores, este cuadro es especialmente frecuente y puede causar mareos, debilidad, visión borrosa e incluso caídas, requiriendo un control continuado y medidas preventivas eficaces.

Causas frecuentes de la hipotensión en la tercera edad

El envejecimiento conlleva cambios en el sistema circulatorio que favorecen la caída brusca o continuada de la presión arterial:

  • Pérdida de elasticidad vascular y respuesta lenta: Con los años, las arterias se vuelven más rígidas y el sistema nervioso autónomo tarda más tiempo en compensar los cambios posturales (hipotensión ortostática).

  • Efecto secundario de fármacos: Tratamientos para la hipertensión, cardiopatías, antidepresivos o diuréticos pueden hacer descender la tensión más de lo previsto.

  • Deshidratación y baja ingesta de líquidos: La disminución natural de la sensación de sed en la vejez conduce a un menor volumen sanguíneo, propiciando bajadas de tensión.

  • Insuficiencia cardíaca y afecciones endocrinas: Una menor capacidad del corazón para bombear sangre o patologías como la diabetes y alteraciones suprarrenales alteran la regulación arterial.

  • Deficiencias nutricionales y sedentarismo: La falta de vitaminas como la B12 o el ácido fólico, junto con un estilo de vida inactivo, reduce la eficiencia del sistema circulatorio.

Pautas de prevención e importancia de la actividad física

Prevenir las descompensaciones de tensión arterial en el hogar requiere adoptar una serie de hábitos diarios fundamentales:

Ámbito de prevención Medidas recomendadas Beneficio principal
Hidratación y nutrición

• Tener siempre agua a mano y beber regularmente.


• Seguir una dieta rica en frutas, verduras y proteínas magras.


• Evitar comidas copiosas o muy pesadas.

Mantiene el volumen plasmático adecuado y evita caídas tras las comidas (hipotensión posprandial).
Cambios de postura y descanso

• Levantarse despacio, haciendo pausas al pasar de acostado a sentado.


• Respetar las horas de sueño nocturno.

Evita mareos por hipotensión ortostática y reduce el riesgo de caídas.
Ejercicio físico constante

• Caminar, bailar o realizar gimnasia adaptada 30 minutos al día.


• Realizar estiramientos y movilización articular.

Flexibiliza las arterias, fortalece el músculo cardíaco y mejora la circulación de retorno.
Control farmacológico

• Revisión médica periódica de las dosis recetadas.


• Controlar los valores en casa con un tensiómetro digital.

Previene descensos indeseados por exceso de medicación antihipertensiva.

Protocolo de actuación ante una bajada de tensión

Si una persona mayor manifiesta síntomas de hipotensión (mareo, sudor frío, palidez o confusión), se debe actuar siguiendo estos pasos:

  1. Garantizar la seguridad física: Hacer que se siente o se acueste inmediatamente en un lugar fresco para evitar caídas y lesiones.

  2. Elevar las piernas: Si está acostada, levantar las piernas unos 45º para favorecer el retorno de la sangre al corazón y al cerebro.

  3. Facilitar la ventilación: Aflojar prendas ajustadas (cuellos, cinturones) y mantener un ambiente tranquilo sin aglomeraciones a su alrededor.

  4. Aporte de líquidos y comida ligera: Si la persona está totalmente consciente, ofrecer un vaso de agua, una infusión o un pequeño aperitivo si ha pasado mucho tiempo desde su última comida.

  5. Monitoreo y consulta médica: Medir la tensión si se dispone de tensiómetro. Si la persona no recupera la consciencia, presenta dolor torácico o dificultad respiratoria, contactar inmediatamente con el servicio de urgencias (112).

mSoluciona Jaén: Cuidado integral y control de salud a domicilio

El seguimiento de las constantes vitales y la prevención de accidentes en el hogar son aspectos clave para la tranquilidad familiar durante la tercera edad.

En mSoluciona Jaén somos especialistas en cuidado de mayores y ayuda a domicilio en Jaén, ofreciendo un soporte profesional adaptado a las necesidades de cada usuario:

  • Supervisión y control de constantes: Seguimiento de la tensión arterial, control estricto de las tomas de medicación y alerta ante cualquier descompensación.

  • Promoción de la hidratación y nutrición: Preparación de menús equilibrados y supervisión paciente del consumo diario de agua para evitar la deshidratación.

  • Movilización y paseos acompañados: Fomento de la actividad física adaptada para activar la circulación circulatoria de forma segura.

  • Asistencia personal en el hogar: Apoyo en las tareas cotidianas, aseo personal y acompañamiento por horas, turnos o en régimen interno en Jaén.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué valores se consideran una bajada de tensión o hipotensión?

Se considera hipotensión cuando las cifras de presión arterial caen por debajo de 90 mmHg de presión sistólica (la máxima) o 60 mmHg de presión diastólica (la mínima).

¿Por qué es peligroso un mareo por bajada de tensión en una persona mayor?

El principal peligro de un mareo repentino es el riesgo de caída, lo que puede provocar traumatismos o fracturas graves (como la de cadera) que merman la movilidad y la autonomía del usuario.

¿Cómo ayuda mSoluciona Jaén a prevenir los mareos por hipotensión en el hogar?

Nuestras auxiliares ayudan al usuario a incorporarse de la cama o el sillón de forma pausada, aseguran una correcta pauta de hidratación y alimentación, y le acompañan en sus desplazamientos para evitar tropiezos o desmayos.